La crisis de alquiler para los jóvenes universitarios
- Éxodo Digital

- 14 nov 2025
- 2 min de lectura
Por María Caal
La ciudad de Guatemala se expande verticalmente, catalogada por la Universidad Francisco Marroquín (UFM trends), cómo ‘‘fiebre inmobiliaria, un fenómeno que ha estrangulado el acceso a la vivienda en la ciudad capital. Las zonas 12, 10 y 15 son clave ya que rodean a los grandes campus, y se han convertido en casas de lujo.

En estas áreas, los nuevos proyectos de vivienda vertical ofrecen apartamentos que, aunque pequeños ‘‘microunidades’’ ofrecen apartamentos en dónde exigen rentas que inician desde los Q3,800 y a menudo superan los Q5,500, siendo un costo inalcanzable para los jóvenes guatemaltecos.
El crecimiento de la Ciudad de Guatemala está impulsado por el interés en la rentabilidad de las microunidades, no en resolver el déficit habitacional.
Un estudiante de medicina observa la siguiente dinámica: ‘‘En la mayoría de contextos, considero que el nuevo modelo de vivienda en la ciudad capital no se adapta al bolsillo de los guatemaltecos, es como si pagaran más por menos’’.
El Informe de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2023 refleja el golpe a la economía familiar al encarecer la canasta básica y el transporte, dejando menos margen para el alquiler .
Según Soy502, los jóvenes aspiran a pagar hasta Q6,300 por una vivienda ideal, dejando una brecha de accesibilidad que es un sacrificio personal, obligando a los estudiantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y de otras casas de estudios a reevaluar su futuro académico.
La realidad del alojamiento estudiantil se reduce a cuartos compartidos en viviendas informales o en zonas céntricas, donde las condiciones suelen ser deficientes, el problema de la vivienda es, en esencia, un problema de planificación urbana y económica.
Una consecuencia que afecta a estudiantes foráneos (alumno que se muda de su lugar de origen para estudiar en otra ciudad), o de bajos recursos, quienes deben pagar altos costos de renta o sacrificar horas de estudio en el transporte, si en caso no contaran con transporte propio.
Señalando que la decisión de vivir solo no es un lujo sino una necesidad, ‘‘En muchos casos, la gente toma la decisión de vivir solo debido a la necesidad, como por ejemplo las personas del interior del país que optan por mudarse a la ciudad capital’’.
Las firmas financieras como Interbanco confirman en su diagnóstico, que el mercado está orientado a la compra, y no al alquiler, y los requisitos crediticios y las tasas de interés son inalcanzables.
La ‘‘fiebre inmobiliaria’’ que analiza la Universidad Francisco Marroquín (UFM) no construye para una necesidad social , sino para la rentabilidad, transformando áreas en negocios o apartamentos de lujo.
La Ciudad de Guatemala seguirá construyendo inmuebles que intensifican el problema, eliminando las pocas opciones de vivienda económica que aún quedan.



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