ALUMBRADO PÚBLICO
- Éxodo Digital

- 19 feb
- 5 min de lectura
Por: María Caal
Actualmente la zona 1 es una de las más concurridas, entre semana y fin de semana, de día es un mundo diferente lleno de personas, diversidad y mucho comercio.
El contraste de algunas zonas de la ciudad de Guatemala, en especial zona 1 no se queda atrás, pues algunos sectores presentan fallos del alumbrado público, otras no tanto, pero la hace ver desigual.
Pues la luz no es un derecho repartido de manera equitativa, mientras que en la sexta avenida brilla bajo un despliegue de luminarias que invitan al consumo y al paseo seguro, al cruzar las avenidas el escenario se transforma.
Eso se vuelve en una problemática, ya que todos los meses terminamos pagando recibos de luz y pues surge entre los ciudadanos la siguiente pregunta: ¿A dónde va ese dinero si la calle sigue oscura?
Entre postes que sostienen lámparas fundidas desde hace años y cables que parecen telarañas, los vecinos y comerciantes de la zona 1 han aprendido a interpretar y leer la ciudad.
El Instituto para la Competitividad Económica se refiere a que las tasas de alumbrado público han sido criticadas por la discrecionalidad con las que gozan los consejos municipales, siendo en algunos casos incluso superiores al propio costo del consumo de energía.
Por lo que no existe regulación que establezca el mecanismo de cobro que pueden implementar las municipalidades para cobrar la tasa del alumbrado público.
El artículo 35 del Código Municipal en el inciso “n” establece que los Consejos Municipales pueden fijar tasas por servicios públicos locales, mientras que el artículo 72 establece que el municipio debe regular los servicios que prestará la municipalidad y podrá cobrar tasas equitativas y justas.
Por el momento no existe regulación que establezca el mecanismo de cobro que pueden implementar las municipalidades para cobrar la tasa de alumbrado público. Esto ha dejado a los Consejos Municipales cierta discrecionalidad para establecer los mecanismos, siendo estos principalmente:
Porcentuales
Fijos
Escalonados según rangos de consumo
La Comisión Nacional de Energía Eléctrica -CNEE- realizó un estudio en 2020 sobre los cobros de alumbrado público en las municipalidades en el que encontró que los porcentajes que han establecido pueden alcanzar hasta un máximo de 25%. Los cobros fijos, en cambio, pueden llegar hasta los Q78 mensuales.
Los cargos por alumbrado público en promedio por departamento van desde un 7.4% hasta un 31.5% sobre el total de la facturación de los usuarios de tarifa social. Sin embargo, cada caso particular varía según el municipio en el que una persona o familia se encuentre y la forma de cobro de esta tasa.
La CNEE tiene a su cargo definir y calcular las tarifas de transmisión y difusión de energía sujetas a regulación.
Dicho proceso se efectúa manteniendo la sostenibilidad de la operación del sistema y en estricto apego al marco legal vigente para el cálculo de las tarifas.
La CNEE realizó en 2024 ajustes tarifarios para las empresas distribuidoras del país, autorizó mejoras en infraestructura para Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A (EEGSA), Distribuidora de Electricidad de Occidente, S. A. (DEOCSA), Distribuidora de Electricidad de Oriente, S. A. (DEORSA) y 16 empresas eléctricas municipales.
Estos ajustes permiten que las tarifas reflejen los costos reales para la prestación del servicio de electricidad. Entre mayo de 2024 y mayo de 2025 se mantuvo la estabilidad de los precios de la energía para los usuarios del servicio de distribución final en el país, en continuidad a los resultados alcanzados desde finales de 2022.
La Municipalidad de Guatemala cuenta con la Unidad de Alumbrado Público, quién es la responsable de ampliar y mejorar el sistema de alumbrado.
Según la Municipalidad de Guatemala en 2022, instaló 45 luminarias nuevas en alrededor de 10 postes. En coordinación con las distintas alcaldías auxiliares, quienes aseguran están aportando seguridad y respaldo a los vecinos de las distintas zonas.
Su última actualización es del 15 de mayo en donde se informa que los proyectos son parte del esfuerzo constante de la municipalidad bajo la dirección del alcalde Ricardo Quiñones por construir una ciudad más segura, moderna y cómoda.
En ella se asegura que cuentan con 78,000 luminarias instaladas estratégicamente en toda la ciudad , incluso con la participación activa de los vecinos quienes pueden dar reporte según el tipo de problema.
Algunas de los postes y sobre todo las bombillas, muestran diferencias significativas, algunas en intensidad, o el tipo de luz es desigual.
Ángel García Director de la Comisión Nacional de energía eléctrica en 2022 mencionaba frecuentemente surgen nuevas quejas de los vecinos, muestran que no se da o se recibe muy poca información proveniente de las autoridades municipales.
Ya que no sólo se desconocen los criterios para establecer la tasa sino que desconocen quién fija la misma.
Estas quejas son: ¿Por qué me cobran por un servicio que no recibo, ya que donde yo vivo no existe alumbrado municipal?, y ¿cómo puede ser posible que el pago por tasa municipal sea mayor que el pago por consumo de electricidad?
Ambas preguntas son razonables, siendo la respuesta a la primera, responsabilidad total de la corporación municipal el explicar el destino de los fondos.
En ambas se puede generar injusticias en la forma de subsidios cruzados entre diferentes grupos poblacionales.
Al hacer del dominio público el destino de estos fondos y los criterios seguidos para su recaudación, también se generará una sana discusión sobre el tema lo que desactiva un foco de conflictividad latente, ya que quienes pagan tendrán claro el producto recibido a cambio de su dinero.
Entonces surge una nueva duda, porque si los ciudadanos tenemos a disposición un número de teléfono para dar reporte sobre las fallas eléctricas, ¿por qué no lo hacemos?
Y es que normalizamos que la ciudad se maneja de una forma y nosotros de otra, pues el tiempo de solución puede variar según el tipo de problema. Si se trata de una luminaria dañada, normalmente se resuelve rápidamente para que las calles sigan bien iluminadas.
Sin embargo, en situaciones como robos de transformadores o daños a postes de la Empresa Eléctrica de Guatemala (EEGSA), la reparación puede tomar un poco más de tiempo, ya que se necesita coordinar con la empresa responsable para la reposición de los equipos.
Pero últimamente hemos visto a la Municipalidad de Guatemala centrada en el proyecto de los semáforos inteligentes, si bien se está viendo ya en algunas zonas de la ciudad en otras, aún se observan el antiguo sistema.
Sin duda, la modernización del flujo vehicular es necesaria para una ciudad colapsada, pero surge una pregunta inevitable: ¿por qué se prioriza el "cerebro digital" del tráfico mientras el cuerpo físico de las avenidas laterales languidece en la penumbra?
Esta decisión de gestión crea una ciudad de dos velocidades. Por un lado, una infraestructura de primer mundo que busca agilizar el paso de los automóviles; por otro, una realidad de tercer mundo para el peatón y el vecino que, al bajar de ese tráfico modernizado, debe caminar por aceras donde la oscuridad es la norma.
El Decreto 12-2022 del Congreso de la República de Guatemala, conocido como código municipal, regula la organización, gobierno y administración de los municipios del país.
Establece que el municipio es la unidad básica de la organización territorial, dotado de autonomía, personalidad jurídica y patrimonio propio para lograr el bien común.
Y sus competencias son proporcionar el ordenamiento territorial, control urbanístico, prestación de servicios públicos (agua, alumbrado, mercados, cementerios, etc,) y desarrollo integral.
En el artículo 68. Competencias propias del municipio. Las competencias propias deberán cumplirse por el municipio, por dos o más municipios bajo convenio, o por mancomunidad de municipios, y son las siguientes:
a) Abastecimiento domiciliario de agua potable debidamente clorada; alcantarillado; alumbrado público; mercados; administración de cementerios y la autorización y control de los cementerios privados; limpieza y ornato; formular y coordinar políticas, planes y programas relativos a la recolección.
La modernidad ha llegado a las intersecciones, pero se ha olvidado de las fachadas y los callejones, dejando claro que en la planificación urbana actual, la eficiencia del motor parece tener más peso que la tranquilidad del caminante.





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