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JUVENTUD Y SALUD MENTAL, UNA CRISIS SILENCIOSA QUE NO PUEDE ESPERAR

  • Foto del escritor: Éxodo Digital
    Éxodo Digital
  • 17 ago 2025
  • 2 min de lectura

Actualizado: 22 ago 2025

Por María Antonieta Orellana


Problemas como la ansiedad, el aislamiento y la sobrexposición digital afectan cada vez más a los jóvenes. En el día Internacional de la Juventud, Glenda Quintanilla, especialista en salud mental destaca la urgencia e importancia de romper el silencio, eliminar estigmas y brindar herramientas de apoyo emocional accesible y efectivo.


“Hablar de salud mental en este día es esencial porque los jóvenes están atravesando una etapa de su vida muy compleja”



La ansiedad, el estrés y la depresión son las principales problemáticas que afectan el bienestar psicológico de esta población; aunado a la presión académica, la sobreexposición en redes sociales y la falta de apoyo están impactando fuertemente a los jóvenes.

Muchos jóvenes enfrentan problemas emocionales en silencio, por miedo a ser juzgados, no buscan ayuda profesional.


Enfatizó que las redes sociales, aunque ofrecen espacios de conexión no son lo más recomendable ya que influyen directamente en la autoestima, la necesidad de validación y la presión por mantener una imagen idealizada puede generar angustia.

La experta recomienda establecer límites en el uso de dispositivos, promover el uso consciente de las redes y fomentar espacios de recreación, hábitos descanso adecuado, actividad física, espacios de conversación e interrelaciones personales.


Destacó la necesidad de recreación al aire libre, ya que a los jóvenes en las últimas décadas no se les permite salir; debido a la inseguridad que atraviesa el país. La falta de luz solar afecta en la absorción de la vitamina D3, esencial para los neurotransmisores, sustancias químicas que actúan como mensajeros en el sistema nervioso, permitiendo la comunicación entre las neuronas y otras células. Estas moléculas son liberadas por las neuronas para transmitir señales influyendo en funciones como el movimiento, el estado de ánimo, el sueño y la cognición. Respecto al acceso a la atención psicológica, reconoció que existen múltiples barreras desde económicas hasta culturales, instó a acudir a instituciones públicas que prestan estos servicios de manera gratuita como lo es el Centro Universitario Metropolitano (CUM), el Bufete Popular de la Universidad de San Carlos y la propia Universidad de San Carlos.



Conversamos con José Yumán, un joven universitario, nos comenta que el estrés académico es muy fuerte, especialmente en épocas de exámenes. La presión por cumplir expectativas, los problemas familiares, el encierro al que estuvimos expuestos por la pandemia generó aislamiento y en lo particular me ha costado sociabilizar con mis compañeros.


Una forma que he encontrado para cuidar mi salud mental es hacer ejercicio (práctico básquet bol), intento dormir bien, hablar personalmente con mis compañeros.

En mayo de 2025 el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) en su artículo “Salud mental en jóvenes: visibilizar para actuar” abordó la situación en toda Iberoamérica calificando la salud mental juvenil como una “pandemia silenciosa“.


Basado en datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (2023), indica que uno de cada cinco jóvenes en América Latina presenta síntomas de ansiedad o depresión, pero menos del 25% recibe atención profesional. El texto también subraya la presión adicional de la hiperconexión digital, con el 61% de jóvenes sintiendo ansiedad por el uso excesivo de redes sociales. El OIJ propone aprender de modelos innovadores aplicados a países como Chile y Uruguay, donde se implementan estrategias comunitarias y campañas de desestigmatización.

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